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La consulta psicológica con niños

 

La consulta psicológica con niños es también con los padres

La atención y acogida de un niño que requiere tratamiento psicológico viene precedida de un pedido de los padres. Son los padres quienes consultan porque el niño presenta alguna dificultad que produce preocupación en ellos o en el entorno del niño (frecuentemente en el medio escolar).

Las dificultades por las que consultan pueden ser problemas de aprendizaje, miedos, inhibiciones al relacionarse con los demás, los celos que irrumpen por el nacimiento de un hermano menor, desorientación debida a conflictos o separación de la pareja conyugal, problemas de comportamiento, etc.

En las primeras entrevistas del tratamiento la participación de los padres es fundamental. Ellos son los interlocutores que situarán la aparición en el tiempo y en la historia familiar de eso que actualmente les preocupa de su hijo.

Posteriormente, a lo largo de la Psicoterapia, la inclusión de los padres es variable pero siempre fundamental. El terapeuta tendrá la misión de orientarles, indicarles la situación por la que atraviesa el niño o aclararles qué es lo que hace obstáculo para ese niño.

En general, al iniciarse el tratamiento se produce un apaciguamiento de la preocupación y del miedo que preceden a la consulta que es ya, de por sí, facilitador para la buena resolución de los síntomas con los que viene el niño.

Lo que preocupa al niño no siempre es igual a lo que inquieta a los padres. Frecuentemente lo que preocupa a los padres se resuelve a la vez que el niño encuentra respuestas a su malestar más propio, por ejemplo: qué lugar ocupa qué inquietud lo lleva a perder la concentración en clase, cómo relacionarse con los otros niños, o cualquier otro problema que lo aflija.

En algunos casos la terapia del niño hace que los padres se interroguen sobre sus propios problemas y también quieran tratarlos.

 

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