Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

¿Cuándo acudir a un psicólogo?

En muchas ocasiones podemos llegar a plantearnos la pregunta ¿Debería acudir a un psicólogo?

Por el tipo de vida que llevamos, estamos sometidos cada vez con más frecuencia a situaciones de estrés y a fuertes tensiones que repercuten en nuestro psiquismo produciendo alteraciones y enfermedades psicológicas. Estas se manifiestan a través de muy variados tipos de síntomas.

Hay síntomas de tipo emocional, como son la sensación de tristeza, la angustia, los miedos, la apatía, etc.

Hay síntomas psicosomáticos, que son aquellos que se detectan en el cuerpo sin que se pueda diagnosticar causa orgánica ni enfermedad física alguna. Por ejemplo, dolores de cabeza, de estómago, reacciones alérgicas, etc.

Son muchas las personas que hoy en día sufren síntomas psicológicos y no le dan el tratamiento adecuado.

Algunos creen que los síntomas, así como a veces aparecen súbitamente, un día desaparecerán de la misma manera, sin que ellos puedan o deban hacer nada para combatirlos.

También es frecuente el erróneo pensamiento de que el tiempo lo cura todo, cuando en realidad, además que con el tiempo no se cura nada, el no tratar un síntoma implica mantener una enfermedad psíquica sin tratar, la cual suele empeorar o cronificarse dando lugar al agravamiento de los síntomas y del sufrimiento que éstos producen.

Al igual que cuando se presentan síntomas físicos como pueden ser fiebre, dolores, etc., se va al médico para que los trate, cuando se presentan síntomas psíquicos también debe acudirse a un especialista lo antes posible, pues esta es la única manera de resolverlos.

Existe la creencia, basada en la ignorancia, de que los psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas sólo tratan a los locos o a gente muy rara. Esto no es cierto, su misión es ayudar a las personas que por sí solas no encuentran solución (ni explicación) a sus problemas y sufrimientos cotidianos.

Puede tratarse de problemas relacionados con el estudio, el trabajo, la familia, las relaciones de pareja, etc. También se contemplan las reacciones frente a otras personas: timidez, agresividad, celos, envidia. Y, desde ya, patologías tales como la depresión, la anorexia nerviosa, las obsesiones, etc.

En cualquier caso, las personas que solicitan la ayuda de un psicólogo son personas que tienen un problema y han sido capaces de reconocerlo. Ese es el primer paso para solucionar cualquier problema. Otra posibilidad, bastante cómoda, consiste en no ver el problema, no admitirlo, y por lo tanto, no solucionarlo.

Mucha gente incorpora el sufrimiento y la queja a su vida cotidiana sin siquiera sospechar que una Psicoterapia podría ayudarles a solucionar esos síntomas a los que ellos se van acostumbrando.

Hay quien se niega a acudir a la consulta de un psicólogo porque tiene vergüenza, teme que los demás se enteren. Y hay quien acude, a pesar de su vergüenza, pero toma todas las precauciones para que nadie se entere.

Las personas que dicen que para ir al psicólogo hay que estar loco, demuestran una total ignorancia. Si estás pensando en consultar a un psicólogo no les hagas caso. Ellas no son capaces de ayudarte. El psicólogo sí.

Scroll al inicio
Terapia de adultos