Baja Autoestima
Las personas con la autoestima baja se caracterizan por tener dificultad para tomar decisiones, tienden a posponer las cosas ya que les vence el miedo a equivocarse.
Elegir entre varias opciones significa eliminar, descartar, y hay gente incapaz de ello. Precisan de alguien que les dé seguridad y por ello se dejan influenciar por el entorno; familia, amigos, etc.
Pueden delegar incluso las decisiones más personales como por ejemplo qué profesión elegir, qué novio echarse, etc.
En cambio, una autoestima adecuada se vincula a un concepto positivo de uno mismo, y por ello potenciará la capacidad de la persona para desarrollar sus habilidades y aptitudes y aumentará, en consecuencia, su nivel de seguridad personal.
Lo que ocurre en el interior de las personas con baja autoestima es una dura lucha entre dos enconados contendientes: de un lado, el deseo de obtener la aprobación social; y de otro, la necesidad de afirmar los puntos de vista personales.
La autoestima es el concepto que una persona tiene de sí misma.
Las personas nacemos más o menos sensibles, pero no más o menos seguras.
La baja autoestima en la adolescencia es un gran reto, ya que esta esta es crucial para el desarrollo de la personalidad y la percepción que tenemos en nosotros mismo.
La baja autoestima en la adolescencia puede provocar ansiedad, depresión, estrés postraumático cuando están fuera de su zona de seguridad.
En general, ese miedo continuo al rechazo le impedirá sacar su potencial. Le impedirá, además, fijar objetivos y satisfacción en la consecución de metas. En muchas ocasiones puede provocar la perdida de aspiraciones y no conseguirá la autoconfianza porque sus pensamientos lo impedirán.
Por ello, es crucial contar con el apoyo de un psicólogo para impedir que este problema vaya a mayores.