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El suicidio

Hay que diferenciar el suicidio consumado del intento de suicidio. En este último el acto suicida no es mortal debido frecuentemente a que el sujeto suele tener dudas respecto de si desea vivir o morir.

En la mayoría de los casos el intento de suicidio es resultado de un fuerte deseo de vivir y la necesidad de comunicar un grito de ayuda, no son capaces de afrontar o de resolver una determinada situación o un determinado problema y ven como unica opción para salir del problema la muerte. En el fondo desean superar sus problemas y vivir, solo que no saben como conseguirlo.

Un pensamiento o un gesto suicida no puede ser descartado a la ligera, todas las personas que rodean al paciente deben darse cuenta del grito de ayuda que están manifestando pues muchos suicidios realizados tienen antecedentes de pensamientos y de intentos suicidas anteriores.

El suicidio suele ser resultado de motivaciones multiples y complejas. Los factores casuales principales en el suicidio comprenden:

Trastornos mentales

Muchos transtornos mentales cursan con intentos de suicidio por ejemplo esquizofrenia o el acoholismo pero es la depresión a la que deben más de la mitad de dichos intentos. La depresión puede ser endógena o se puede deber a problemas externos, entre los que destacamos como más frecuentes los problemas de pareja, los asuntos amorosos rotos o desgraciados, la muerte reciente de un familiar cercano, y entre los jovenes las disputas con sus padres. En muchos pacientes el pensamiento o el íntento de suicidio es el primer indicio claro de un transtorno psíquico y se produce en las primeras fases de la enfermedad cuando el paciente se da cuenta de la desorganización de su pensamiento.

Factores sociales

La desilusión y la pérdida suelen ser los más frecuentes. En muchos suicidios suele existir un comportamiento agresivo, de tal forma que el acto suicida va dirigido a otra persona significativa, es decir, se suicidan para dañar a alguien, por ejemplo para dañar a ese novio o novia que les ha abandonado. Debe tenerse en cuenta el impacto potencialmente destructivo del acto sobre otras personas asociadas con el suicida. El homicidio seguido de suicidio muestra una clara prueba de la agresión, como lo hace la alta frecuencia de suicidio entre los presos o acusados a condenas por crimenes violentos.

Personalidades anormales

Se da especialmente en personalidades emocionalmente inmaduras con una personalidad psicopática, que tolera poco la frustración y reaccionan al estrés de un modo impetuoso con violencia y agresión. Algunas veces se encuentra una historia de alcohol o conducta criminal. El gran número de suicidios entre personas  separadas o divorciadas, refleja su incapacidad para formar relaciones maduras duraderas, asi como, su soledad y su depresión.

Enfermedades físicas

Se da en enfermedades orgánicas, en particular en la demencia arteriosclerótica, en la cual la conciencia suele estar alterada durante el acto y en los pacientes epilépticos del lóbulo temporal, mientras sufren un estado depresivo.

¿Tiene tratamiento?

Como casi todas las enfermedades psicológicas, hay tratamiento. Va encaminado a resolver el motivo o la causa que ha dado lugar al intento, en los casos en los que este no es resuelto hay una alta probabilidad de que se pueda volver a repetir el intento e incluso de que se llegue a consumar.

 

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