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¿Estoy realmente deprimido?

Es muy frecuente escuchar que tal o cual persona de nuestro entorno se encuentra deprimida.

Aunque este término -depresión- se use con tal frecuencia, en demasiadas ocasiones está mal utilizado.

A las consultas de psiquiatras y psicólogos suelen acudir pacientes que dicen padecer depresión, pero no es ese el verdadero diagnóstico. Es que existe una tendencia a llamar depresión a cualquier alteración psíquica.

¿Por qué ocurre esto? Principalmente por desconocimiento, tanto de lo que es una depresión como de lo que son el resto de las enfermedades o alteraciones psíquicas.

En primer lugar, hay que diferenciar la “depresión” como enfermedad de un “estado de ánimo depresivo”.

Este último cursa con un estado de apatía que coloquialmente describimos como un no tener ganas de hacer nada, no tener fuerzas, falta de ilusión, que incluso se puede acompañar de sensación de tristeza.

El “estado de ánimo depresivo” suele durar un tiempo comprendido entre un día a varios días.

Si sobrepasa el tiempo de dos semanas, aunque dicho estado de ánimo no se dé todos los días, habrá que pensar que se trata de una depresión como enfermedad psíquica. En este caso es necesario un tratamiento inmediato, antes de que se produzca un agravamiento.

Los síntomas de un episodio de “depresión mayor” son los siguientes:

– El sujeto se siente triste o vacío, incluso puede llorar.

– Pierde el interés o la capacidad para disfrutar en todas o casi todas las actividades que realiza a lo largo del día.

– Hay pérdida o aumento del apetito.

– Alteraciones del sueño: insomnio o, por el contrario, se puede estar todo el día durmiendo.

– Fatiga o pérdida de energía para cualquier actividad.

– Sentimientos de inutilidad o de culpa.

– Disminución de la capacidad para pensar o para concentrarse, mucha indecisión.

– Pensamientos recurrentes sobre la muerte. Se suele pensar que no se tiene ganas de vivir e        incluso, en algunos casos, puede haber pensamientos o puesta en acto de conductas suicidas.

Si padeces algunos de los síntomas descritos, de una forma prolongada, aunque no encuentres la razón de por qué te sientes así, es muy importante que acudas a un especialista: psicólogo o psiquiatra. Él te orientará sobre lo que te está pasando y pondrá los medios oportunos para solucionar tu situación. El tiempo, por si solo, no cura nada.

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