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Adicciones​

Los cambios sociales y las nuevas tecnologías han favorecido la aparición de nuevas adicciones sociales (juego, Internet, videojuegos, compras, trabajo, teléfono erótico, móvil y sexo) que se añaden a las adicciones ya existentes (alcohol, tabaco, cocaína y otras drogas).

Las nuevas adicciones
La peculiaridad del consumo de drogas en la sociedad actual deriva de la iniciación precoz en la ingesta de las mismas, de la mezcla simultánea de diferentes drogas y de la asociación del consumo de ellas a fenómenos contraculturales, marginales o, simplemente, de rebeldía ante el sistema de valores dominante. En cuanto a las nuevas adicciones sociales, éstas suelen estar motivadas por bajos niveles de autoestima, sentimientos de soledad, estrés , vacío existencial y depresión.

Adicción al Alcohol

Un aspecto de importancia en el tratamiento del alcoholismo es la atención a los problemas individuales que cada persona puede presentar: insomnio, dificultades de concentración, ansiedad, depresión, desempleo, problemas de pareja, etc.

El diagnóstico del alcoholismo y de sus complicaciones es relativamente sencillo en las fases avanzadas del mismo. Sin embargo, no es fácil diagnosticar precozmente el alcoholismo cuando la persona afectada oculta los síntomas. Por otra parte, y dado que el consumo de alcohol en exceso está generalizado en nuestra sociedad, la detección temprana del alcoholismo permite la puesta en marcha de estrategias de intervención preventiva, que es un punto clave, especialmente en los jóvenes.

El juego patológico es un trastorno del control de los impulsos cuyas características generales son: el fracaso en resistir el impulso, la sensación creciente de tensión o activación antes de llevar a cabo el juego, y la experiencia de placer, gratificación o alivio en el momento de jugar. En definitiva, la persona que padece adicción al juego se caracteriza por una dependencia emocional del juego, una pérdida de control y una interferencia del juego en el funcionamiento normal de su vida cotidiana.

El abordaje terapéutico del tratamiento del juego patológico incluye la abstinencia o reducción del juego, la disminución de la urgencia por jugar, el aumento o reanudación de las relaciones sociales de la persona y el desarrollo de aficiones o actividades que suplan al juego y sean incompatibles con el mismo.

En el tratamiento del juego patológico se presta especial atención a su estilo de vida global. La experiencia en consulta trabajando con una variedad de adicciones, sugiere que el equilibrio en el estilo de vida de una persona produce un impacto significativo en su mayor o menor deseo por obtener una gratificación inmediata (en este caso, a través de su adicción al juego).

Se consideran adictos a las compras aquellas personas que: no controlan su impulso de comprar algo, entran en un centro comercial y experimentan una subida de adrenalina que les hace perder el control, adquieren artículos innecesarios, gastan más de lo previsto y, después de comprar, tienen sentimientos de culpa o vergüenza. Viven las compras con un alto nivel de estrés y no son capaces de disfrutarlas.

Lo que caracteriza al adicto a las compras es la pérdida de control, el establecimiento de una relación de dependencia, la tolerancia (la necesidad progresiva de comprar cada vez más cosas) y la interferencia grave en la vida cotidiana. Esto permite distinguir entre la adicción a las compras del consumismo típico de la sociedad actual.

En general, los compradores compulsivos, o adictos a las compras, gastan más dinero del que pueden, llegando incluso a pedir préstamos al banco, ocultándoselo a la pareja y a la familia. Suelen comprar todo aquello que sea considerado por la persona adicta a las compras como un capricho para premiarse (En hombres: relojes, corbatas, discos, películas, tecnología, etc. En mujeres: bolsos, zapatos, ropa, lencería, joyas.)

Suele iniciarse entorno a los 30 años de edad. Es más habitual que se de en mujeres que en hombres, ya que sobre éstas es mayor la presión social sobre la imagen. En cuanto a otros aspectos, existen ciertas características de personalidad y estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica a la adicción a las compras, como por ejemplo: personas impulsivas, que buscan sensaciones nuevas, con baja autoestima, con dificultad para hacer frente a las dificultades e intolerancia al aburrimiento.

Cuando el nivel de adicción a las compras interfiere en el funcionamiento normal de la vida de la persona y ésta no es capaz de superarlo por ella misma, es muy recomendable recibir ayuda terapéutica.

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